martes, 19 de noviembre de 2013

80 años

Sábado, 16 de noviembre de 2013

El pasado sábado fue el 80 cumpleaños de mi madre.
Lo celebramos en casa de mi hermano Ignacio, con asistencia de todos los hermanos cuñados, cónyuges y primos.
Así mi madre estuvo acompañada de hijos, hijos políticos y nietos.
Lamentablemente, los comestibles no pudieron asistir por coincidir el evento con otra onomástica a celebrar en un entorno de pistolas láser, más divertido que el rollo de sus  padres y tíos.
Aprovecho una vez más para hablar de mis mejoras.
Resulta que Ignacio habita en un inmueble antiguo sin ascensor.
La primera vez que estuve en su casa después del accidente me subió y bajó a cuello a su casa y eso que peso 90 kilos. Y alguien se ocupó de subir mi silla de ruedas.
Esta vez, en cambio, fui sin silla de ruedas. Me vino a buscar mi hermano Manuel y, como llovía, paramos un taxi.
La silla de ruedas autopropulsada no era una buena idea porque en el portal de casa de Ignacio no hay donde dejarla y pesa demasiado para subirla por las escaleras.
Quedaba el problema de mi ascenso y esa es la mejora que quería comentar.
Sucede que en la escalera hay una barandilla pero, al subir, queda a la izquierda por lo que no puedo utilizarla.
Así que, en la subida, Ignacio iba por delante de mí haciéndome de barandilla mientras Manuel iba por detrás, dándome seguridad por si perdía el equilibrio, cosa que no sucedió.
 A la bajada se invirtieron los papeles utilizando yo solito la barandilla que ya me quedaba a la derecha y, por tanto, accesible.

Todos celebraron la abismal diferencia entre cuando me tuvieron que subir a cuello y ahora, que subí por mi propio pie, escoltado, pero sin colgarme a nadie.
No sólo po
r los hijos, sino también por los padres está uno obligado a mejorar

Museos



Una de las actividades que siempre me han gustado y para la que nunca encontraba el tiempo era la visita de museos.
Con trace visitamos el MACBA el mes de julio pasado.
Debo confesar que el arte contemporáneo me supera y no soy capaz de apreciar nada en él.
Por recomendación de mi tutor de trace y blogoterapeuta, Mario, tengo previsto visitar Caixa Fórum que me cae cerca de casa.
Estuve no hace mucho allí con mi hermana pero no recuerdo la exposición (no debió impactarme).
Observo, no obstante que ahora hay una exposición de Caixaforum Lleida Expo Momias egipcias, tema siempre atractivo.
 De hecho, ya visité hace tiempo el museo egipcio de Barcelona y alguna otra exposición sobre ese tema
 
Finalmente no acudí a tal exposición y la cambiaron por otra.Ahora retomo el tema a petición de Mario (mi blogoterapeuta) y la exposición  de momias egipcias ha cambiado. Ahora hay un monográfico sobre Caixaforum Pissarro pero eso no me resulta atractivo, pues ya he comentado mi personalidad cartesiana  e incompatible con la creatividad  moderna.

Cuando estuve en el MACBA aprendí la comodidad de visitar un museo en silla de ruedas autopropulsada, pues los carteles explicativos te quedan a la altura de los ojos.


sábado, 19 de octubre de 2013

Taller de cata de vinos


En su lógico y amoroso afán por recuperar el marido y padre de sus hijos que tuvo, Menchu se preocupa por apuntarme a cuantas actividades socio-lúdicas encuentra en las que piensa me encontraré a gusto. Fue así como me apuntó a trace, a donde llegué nada más salir de Guttmann y donde he conocido muchos descerebrados  como yo. Allí me enseñaron a poner en marcha este blog y también tomé parte en actividades de conversación de idiomas (inglés y francés).
Como quiera que Mariano no se animara a liderar un grupo de alemán y yo no me vi capacitado para hacerlo, he tenido que buscar otros lugares donde practicarlo.
Es así como Menchu me apuntó a un grupo de conversación de alemán en el centro cívico Casa Golferichs conocido popularmente como el Xalet.
Conocedora de mis gustos, Menchu me apuntó también la semana pasada a un taller de cata de vinos en Casa Bardella conocida licorería al lado de casa.
Es esta tienda el lugar ideal para comprar espirituosos de calidad a donde acudo cuando tengo que hacer un regalo a un amigo.
En mi nueva condición de hombre independiente, fui y volví caminando al lugar, aunque el  regreso fue ligeramente raro por el alcohol ingerido
Allí tuve la agradable sorpresa de coincidir con mi amiga y excompañera de facultad (Mercé B... Actualmente catedrática de Matemáticas en un instituto de secundaria, no era de extrañar su presencia, ya que vive por aquí cerca.

Aunque en otros tiempos me hizo tilín, nuestra relación no pasó de pareja de prácticas de Electrónica. Luego ella se decidió por la Física Fundamental mientras que yo me fui a la Astrofísica

Recomiendo encarecidamente a todos los amantes de los buenos caldos de estas tierras que tomen parte en algún evento de este tipo pues representa una satisfacción entender mejor qué es lo que nos estamos metiendo en el cuerpo

martes, 15 de octubre de 2013

26 de octubre, día del daño cerebral adquirido

Se celebra el próximo 26 de octubre a nivel de toda España el día del daño cerebral adquirido. Como dice Nacho, el día de los tarados, aunque yo prefiero decir descerebrados
Al tratarse de un viernes, tengo terapia en la uen de Collserola por lo que no podré tomar parte en ninguna actividad de ese día. De todos modos, el espectáculo de personas fastidiadas de salud realizando actividades lúdicas tampoco me resulta atractivo.Lo único que me anima es ver a personas que están mucho peor que yo y reflexionar sobre cómo podría  haberme quedado.
El otro día visitamos a una familia con un niño con parálisis cerebral y pregunté a los comestibles (mis hijos) si se imaginaban que yo me hubiera quedado así. La respuesta de ambos fue tajante: ¡NO!
En cualquier caso, considero socialmente positivo que existan este tipo de jornadas  que nos sensibilizan sobre problemas reales que pueden sucedernos a cualquiera de forma absolutamente inesperada.Puede verse el programa aquí (facebook) de las actividades previstas para ese día en trace ..


domingo, 13 de octubre de 2013

13X13

No. No voy a hablar del número 13 ni de las supersticiones asociadas al mismo. Simplemente, parafraseo la leyenda que aparece en nuestros anillos de casados (Menchu y mío) donde figura 13X90 en referencia al día de nuestra boda, un 13 de octubre de 1990.
Cumplimos hoy, por tanto, 23 años de casados.
Como últimamente navego mucho por Internet, he descubierto que la famosa melodía Love Story de la película homónima fue compuesta por Beethoven mucho antes de la invención del cine.

ADDENDUM 
Lunes, 14 de octubre de 2013 Una Historia de Amor

Como ayer estaba por la celebración y no por redactar rollo de blog, he dejado para hoy el verdadero contenido de mi entrada. 
Ruego disculpas al/a la lector/a si me repito, pues lo redacté hace muchos días en previsión del evento
Hago t referencia en este añadido al título de una famosa película más conocida por su título original en inglés (Love Story), más recordada por su música que por su contenido, de trágico final que ruego a Dios no nos llegue a suceder nunca. Como decía ayer, he descubierto que aquella famosa melodía fue compuesta por Beethoven con el mismo título mucho antes de que inventaran el cine.
He querido añadir lo de la Historia de Amor porque esa es realmente nuestra historia como pareja. Un Amor a primera vista inevitable frente a una perfección humana como Menchu.
Ya comenté en otras ocasiones lo afortunado de este enlace para ambos. Sobretodo para mí, pues ella ha sufrido mucho por mi causa, aunque yo siempre he intentado que fuera al revés.
En estas más de tres décadas hemos sido realmente felices y ambos estamos convencidos de que, si hubiera la oportunidad, volveríamos a casarnos sin dudarlo.
La verdad, me siento un afortunado por estos años de convivencia con Menchu. Además, hemos sido bendecidos por el Cielo con lo mejor que nos podía pasar: Un hijo y una hija maravillosos y a quienes me refiero en este blog como los comestibles porque de pequeños siempre les decía que me los iba a comer y siempre les he dicho que eran unos nenes de tipo comestible
Muchas cosas debo agradecer a Menchu por todos estos años dándome lo mejor de sí misma y lo último que me toca agradecerle es su dedicación a mí estos más de cuatro años de convalecencia sin la cual yo no estaría en condiciones de nada más allá de respirar.
También he sabido que fue gracias a ella que los médicos no arrojaron la toalla en mi caso cuando creyeron que ya no había nada que hacer. Sólo la insistencia de Menchu por que salvaran mi vida les persuadió de seguir intentándolo y hasta conseguirlo.
Algún neurocirujano me ha confesado que si no hubiera sido por ella seguramente habrían claudicado ante el negro panorama que se les presentaba, pues tampoco estaban por la labor de salvar una vida para al final tener una plantita en una maceta, respirando sí, pero poco más. Se casó Menchu con 21 añitos recién cumplidos. Así que ya lleva más tiempo casada conmigo de lo que estuvo soltera.
Yo, en cambio, tenía 27 + 23=50 que son los que tengo- Ella, en cambio, 21+23≈29 que son los que celebramos el otro día
Supongo – y espero- que por esta entrada y otras similares, ha quedado patente la absoluta pasión que siento por ella.
Y es que realmente, es imposible conocerla y que no te vuelva loco.
Ya sólo quedan, pues, dos años para nuestras bodas de plata. Ahora ya camino. Para entonces, espero incluso correr, algo que de momento sólo puedo hacer dentro del agua, donde es imposible caerse aunque la resistencia del medio impide alcanzar gran velocidad.

Además, invito al lector a probar a correr con uno de los brazos pegado al pecho.
Tal día como hoy, hace 23 años en Sant Bernat del Montseny, Menchu y yo nos dijimos Sí quiero:

sábado, 28 de septiembre de 2013

Luchar contra la enfermedad


 
Vaya por delante que no soy nadie para dar lecciones de esfuerzo, trabajo, sufrimiento y sacrificio.
Sin embargo, constantemente recibo felicitaciones por mis mejoras de salud y movilidad como si fuera mérito mío.
Me celebran, incluso, el simple hecho de estar vivo como si eso fuera gracias a mi esfuerzo y tesón.
Honestamente, no tengo consciencia de haber hecho nada para sobrevivir.  Los únicos dolores de los que tengo constancia son los estiramientos musculares de las sesiones de fisioterapia y reconozco no haberme comportado valientemente, soportando el dolor y aguantando  sin más. Más bien me quejaba constantemente dificultando el trabajo de los fisioterapeutas y los únicos esfuerzos que creo haber realizado son los derivados de las terapias.
De las múltiples infecciones que pillé durante mi estancia en la UCI no las recuerdo para nada aunque imagino que llegué a tener fiebre muy elevada. Calculo que esas etapas febriles me las pasé durmiendo al igual que las intervenciones quirúrgicas a las que sometieron mi cerebro.
Sí soy consciente de haber tenido la tentación de arrojar la toalla y dejar de comer para acabar de una vez con el proceso.
Creo que ya he comentado en alguna otra ocasión que el Amor percibido de las personas que me quieren fue lo que me disuadió de rendirme.
Debo confesar que alguna vez que ha caído en  mis manos una caja de somníferos he sentido la tentación de tomarme toda la caja pero siempre he pensado que el sufrimiento que han padecido las personas que me quieren no merecía ese pago.
Realmente, cuando se está fastidiado, no es contra la enfermedad  contra lo que se lucha sino contra uno mismo y la pereza que provoca un proceso tan largo.
Me recuerda al montañismo: No luchas contra la montaña, la cual ignora tu existencia (es una piedra sin ningún tipo de consciencia), sino que luchas contra tus ganas de detenerte, dar media vuelta y comenzar a bajar.
El ver cómo voy mejorando  el apoyo que recibo de tantas personas, muchas de las cuales ni siquiera me conocen (por ejemplo, lectores de este blog) es lo que me ayuda a seguir adelante.
Además, los comestibles necesitan un padre para crecer felices. Y ellos también han sufrido mucho pensando que se quedaban sin padre.
Reflexionando el otro día, llegué a la conclusión de que, en el fondo, soy un afortunado por lo que me ha sucedido pues me ha permitido aprender muchas cosas que de otro modo moriría ignorándolas.
Por otro lado, me ha sucedido a una edad lo suficientemente avanzada para haber realizado la mayor parte de las cosas que quería hacer en la vida pero lo suficientemente joven para albergar esperanzas de rehabilitación.
Más de un compañero de terapia he tenido que me ha dicho: Tú sí que te recuperarás porque eres joven. Yo en cambio, con la edad que tengo poco puedo esperar
También es verdad que pude haberme quedado con unas secuelas mucho peores de las que me han quedado.
La encefalitis que sufrí pudo haberme llevado a la muerte o parálisis cerebral.
En el segundo caso mi vida se habría quedado reducida a una simple existencia vegetativa sin siquiera consciencia de mi situación. En el primero, lo único que se podría haber hecho habría sido donar mis órganos para transplante.
Pero, aunque sin intervención mía,  no sucedió ni lo uno ni lo otro y aquí estoy sentado frente a mi ordenador y escribiendo estas líneas para que otros que han pasado por lo mismo o parecido tengan esperanza de salir adelante.
No me atrevería, no obstante, a regresar a mis antiguas clases de Cálculo para ingenieros en la Universidad.
Siempre fui muy despistado y con frecuencia cometía errores del tipo 2+2=2.
Errores que mis propios alumnos se apresuraban a corregirme y yo respondía: Gracias.
Creo que ahora mi frecuencia de errores se vería fuertemente incrementada. Tanto, que pienso que mis clases resultarían de ínfima calidad, inaceptables para una universidad de prestigio como la UPC. Además, el hecho de no caminar de forma correcta me  fatiga más de lo normal y me provoca la necesidad de sentarme constantemente.
Recuerdo que una enfermera de la Guttmann me planteó un problema de trigonometría que no fui capaz de resolver. Luego recordé que ese mismo problema me lo había planteado yo mismo en mi época de profesor con idéntico resultado. De modo que no estaba peor que antes. A  lo sumo igual.
Al subir una montaña, lo que te pide el cuerpo es:dejar de subir. dar media vuelta y comenzar a bajar. No luchas contra la montaña sino contra ti mismo

sábado, 21 de septiembre de 2013

Tres años en la u.e.n. de Collserola (segunda parte)



Tal como decía ayer, 20 de septiembre,celebro mi tercer aniversario  en la unitat dstimulació neurológica del Centro Collserola , en la Vall d’Hebrón de Barcelona mi continuación del proceso de rehabilitación que debo seguir para tratar de ser lo que era antes de mi accidente. Para no aburrir al lector, he preferido fragmrntar el relato de estos tres años en varias entradas diferentes aunque las dejaré enlazadas para que puedan ser leídas de forma continua.
Ayer agradecía a mis terapeutas el excelente trabajo que han realizado conmigo.
Hoy quisiera enviar un saludo a los muchos pacientes con quienes he compartido terapia, a alguno de los cuales también tengo que agradecer comentarios de ánimo y de valoración positiva de mi evolución. Que sepan que cualquier comentario que me han hecho sobre su aprecio de mis mejoras, ha sido bien recibido. En particular, los de ancianos internados que de nada me conocen y nada ganan celebrándome mi positiva evolución.
También familiares de pacientes con quienes a veces coincido por el pasillo o en la sala de espera del hospital para visitarnos con la Bascu.


Desde el principio he procurado dar el mínimo trabajo a Menchu para evitar que mi discapacidad se convirtiera en una esclavitud para ella.

Tsmbién procuro no dar trabajo a Maricela(mi AP).

Es lo que con mi neuropsicóloga(NPS) y tutora de la uen (Almudena) denominamos rutinas 1 (vestirme) y 2 (preparar el desayuno).

Incluso aunque no esté Menchu prefiero no dar mucho trabajo a Maricela para que así tenga más tiempo para las tareas domésticas y libere a Menchu de las mismas




No ha sido hasta ahora que Almudena me ha enseñado que el principal beneficiario de mi actitud de no dar trabajo soy yo mismo, ya que, de este modo, comienzo a ganar independencia y a recuperar una vida normal.

La mayor ambición de los discapacitados es recuperar nuestra antigua independencia personal.
Para conseguirlo, necesitamos realizar terapia de rehabilitación costantemente. En la piscina he conocido afectados por ictus de más de 75 años que sufrieron el accidente hace más de 12 años y nunca han dejado la rehabilitación, Creo que ese forma de envejecer lo es con una calidad de vida más que aceptable
Continuará si a mi deteriorado cerebro se le ocurre algo que añadir

Comentarios y entradas


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