lunes, 22 de junio de 2015

Lobotomía, divino tesoro

Dice la sabiduría popular que las desgracias nunca vienen solas

Tal y como comenté, A los pocos días de mi accidente falleció mi directora de Tesis doctoral. Por lo que me han contado, fue de pelos que no nos hiciéramos compañía en el tanatorio. Yo no lo supe hasta meses después en la Guttmann al leer un correo  de una lista de la SEA a la que estoy suscrito
El martes 6 de noviembre de 2011 Menchu me contó una nueva:
Mi amigo Abel había fallecido hacía unas semanas
Abel era un amigo del colegio y fue quien me introdujo en el mundo del montañismo .
.Se encargaba de organizar la excursión y cargaba en su mochila con la mayor parte del equipo.
Además, de pequeños me prestaba libros de montaña que se compraba con sus ahorros y a los que yo no habría podido acceder.
Abel  fue para mí lo que antes se llamaba mi mejor amigo.
Lo fue hasta que en la Facultad trabé amistad con Marc A., ahora mi compadre, pues soy padrino de una de sus cinco hijas: Elena.
También era ahora Abel  en cierto modo compadre mío pues Menchu es madrina de su hija Ayelén.
Como médico que es, Menchu supo darme la mala noticia sin provocar en mí una reacción negativa.
Eso, unido a mi actual carácter plano  y el enorme chute de medicamentos que llevo encima hicieron que yo no reaccionara de ninguna manera
Me habría gustado haber reaccionado de una forma más emotiva – y juraría que a Menchu también-, pues Abel se lo merecía pero mi cerebro ya no es el que era y mi lóbulo frontal ya no entiende de sentimientos como antes.
Se ve que esta completa indolencia se denomina desfrontalización y es consecuencia de la lobotomía sufrida en el lóbulo frontal del cerebro..Esto lo escribí entonces y lo publico ahora por motivos que explico más abajo.
Creo honestamente que, si esto hubiera sucedido antes de mi accidente, me habría puesto a llorar al recibir la noticia.
No me importa tanto la pérdida de movilidad sufrida como la pérdida de sentimientos.
Tengo claro que amo a Menchu y a los comestibles pero me fastidia haber dejado de ser un sentimental como era.
Para más fastidio, emociones negativas como la ira, la envidia o la soberbia, sí que soy aún capaz de sentirlas.
Y es éste un dolor al cuadrado porque me duele que me duela.
Abel ya no está, su mujer y sus hijos se han quedado sin el cabeza de familia. Sus padres y hermanos han perdido al hermano mayor.
Y yo sólo me preocupo por mí y mi pérdida de sentimientos.
No obstante lo dicho, estoy seguro que Abel me perdonaría esta frialdad, pues era muy tolerante con los defectos de los demás y, si nunca me reprochó mi cobardía en la montaña, tampoco me reprocharía ahora esto.
Aunque no era muy creyente, Abel siempre respetó que los domingos quisiera ir yo a Misa aunque eso interrumpiera la excursión y, de hecho, la adaptaba para que eso fuera posible.

El pasado viernes, 20 de junio falleció mi madre por una insuficiencia renal y he vuelto a experimentar la misma desfrontalización. Esto es lo que me ha llevado a publicar lo escrito cuando perdí a mi amigo.
Cuando alguien se me acercaba para darme el pésame y preguntarme cómo lo llevaba, le respondía: Esto de la lobotomía es mano de santo. No estoy todo lo hecho polvo que debería

Siempre estuve muy unido a mi madre por ser el más pequeño de los hijos y ella me trataba como tal. Es por eso que siempre había imaginado que la pérdida de mi madre sería un trauma para mí. No sé si por suerte o por desgracia mi carencia de sentimientos me ha hecho mucho más llevadera esta situación.
No obstante, no pierdo de vista que a base de neuroterapias, tal vez algún día se establezca en mi cerebro una conexión neuronal que me permita mover mi extremidad superior izquierda o que me devuelva la capacidad de sentir emociones.
Moraleja:
Si has sufrido una desgracia reciente y estás desesperado, no te atiborres de fármacos ni de alcohol. La solución es una lobotomía
Los nenes comestibles Carolina y Santi con Ayelén, hija de mi amigo Abel en nuestra casa un año antes de la pérdida de mi amigo

2 comentarios:

  1. HOLA SANTI.- POR LO QUE LEO ESTA VEZ TE A TOCADO HABLAR DE NECROLOGICAS.
    COMO NO PODIA SER DE OTRA MANERA LAMENTO LA PERDIDA DE SERES QUERIDOS, ESPECIALMENTE TU MADRE, LO SIENTO.
    EN CUANTO A TU AMIGO ABEL, AHORA TAMBIEN SE LLAMA "MI MEJOR AMIGO" ADEMAS ALGO PROFUNDO DEBES SENTIR POR EL, CUANDO TANTA ESCRITURA LE DEDICAS.
    TEN EN CUENTA QUE TU CEREBRO ES CASI PERFECTOCUANDO TANTO ESCRIBES Y MUY BIEN.
    CREO QUE CON TU INTELIGENCIA Y FUERZA DE VOLUNTAD RECUPERARAS MOVILIDAD EMOCIONES Y SENTIMIENTOS.
    QUIZA AL SER UN HOMBRE BASTANTE O MUY RELIGIOSO SABES QUE DIOS SE LOS LLEVO, PARA ESTAR MEJOR.
    AHORA TOCA DECIRTE QUE TENGO VARIAS ENTRADAS MIAS, SIN TU COMENTARIO.
    ANIMO Y UN FUERTE ABRAZO-
    Manel

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    1. Gracias Manel por tu comentario y amables palabras. Pensaba que si no hubiera superado el ictus me habría ahorrado de pasar por este trauma pero lo que habría sucedido entonces es que habría tocado a mi madre sufrir lo que ahora sufro yo con el agravante de que ella no estaría en esta mi situación que me hace incapaz de experimentar emociones. Como hijo que amaba a su madre me parece mejor ser yo y no ella quien tenga que sufrir el duelo.
      Un abrazo.
      Santi

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